Mantente informado con nosotros a través de Noticias y Fútbol Perú. Sólo presiona el botón Me gusta

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Entradas populares

Al llegar al imperio incaico, los españoles coincidieron en destacar el éxito de su economía. Los cronistas describieron los productos que hallaron en los depósitos, alabando la abundancia de la producción  tanto  en  agricultura como  en ganadería; los europeos también  alabaron  la repartición equitativa de estos productos entre la población.

El trabajo para la producción redistributiva era rotativo (mita) y era entregada periódicamente por los ayllus del imperio incaico. Este sistema no fue creación incaica pues estaba basado en la forma tradicional de administración, los Incas llevaron este sistema a su máxima expresión almacenando producción y redistribuyéndola conforme a las necesidades e intereses estatales.

La base  de la  economía  fue la agricultura;  las  tierras  eran  comunales. Cada  familia tenía sus tierras para cultivarlas y alimentarse. Las familias más numerosas, recibían mayor cantidad de tierras.



1. La tenencia de la tierra
La tenencia de la tierra era un derecho que los pobladores tenían por pertenecer a un determinado grupo étnico. Los curacas repartían la tierra de acuerdo a las necesidades de los individuos y  sus familias.  La  unidad  de medida era  el «tupu», pero  las dimensiones del «tupu» podían  variar de acuerdo  al rendimiento  de la tierra. De acuerdo a esto una unidad doméstica recibía 1 1/2 tupu, al nacer un hijo varón se les asignaba un tupu adicional y si nacía una mujer se les asignaba 1/2 tupu adicional; si los hijos se casaban, los tupus adicionales se les retiraba a la familia.

Existió una marcada diferenciación entre las tierras del estado y las destinadas al culto, éstas eran  administradas independientemente y  sus cosechas eran  almacenadas por separado. Inti, Mamaquilla, Chuquiilla, Pachamama tenían tierras asignadas a su culto, así como  también los santuarios de los antepasados míticos como  Huanacaure; además  el estado, en muchos casos,  asignó  tierras a las deidades de las  etnias conquistadas. La mano  de  obra para el trabajo  de las  tierras estatales y  de culto  se obtuvo de la mita.

2. Los mercaderes
En las crónicas españolas se menciona la existencia de mercaderes, estos mercaderes ásicamente eran  habitantes de las costas que se dedicaban  al intercambio  de productos.  Al  respecto  María Rostworowski aclara  que el contexto  utilizado  para la palabra «mercader» en la época del imperio incaico debe entenderse en el entorno de una economía  ajena al uso  de la moneda en la  cual sólo  existía el «trueque»(intercambio).

Existieron dos grupos de tratantes de importancia los llamados «tratantes chinchanos» y los «tratantes norteños». Los chinchanos tenían dos rutas, una ruta marítima en la que iban  hacia al norte  en  balsas llevando cobre y  trayendo  mullu, esta ruta llegaba hastaManta y Portoviejo, existió otra ruta terrestre que se dirigía desde Chincha hacia el Cuzco.

3. Agricultura
Al ser los Andes una sociedad predominantemente agrícola, los incas supieron aprovechar al máximo  el suelo, venciendo  las adversidades que les ofrecía el accidentado  terreno  andino  y  las inclemencias del clima. La adaptación  de técnicas agrícolas que ya se empleaban con anterioridad en distintas partes, permitió a los incas organizar la producción  de diversos productos, tanto  de  la costa, sierra y selva, para poder redistribuirlos a pueblos que no  tenían  acceso  a otras regiones. Los logros tecnológicos, alcanzados  a  nivel  agrícola, no  hubieran  sido  posibles  sin  la  fuerza de trabajo  que se encontraba a disposición  del Inca, así como  la red vial  que permitía almacenar  adecuadamente los recursos ya cosechados y  repartirlos por todo  su territorio.

4. Herramientas agrícolas
Los antiguos peruanos del Cuzco para realizar sus labores agrícolas utilizaron, como no tenían yunta por la falta de animales, el arado de tracción humana que denominaban la tajlla o chaquitajlla, que es un palo puntiagudo, con una punta un tanto encorvada, que a veces era de piedra o de metal. Antes de su terminal tenía esta herramienta otro palo transversal, el agricultor apoyaba su pie para hundirlo en la tierra y luego hacer el surco. Las herramientas manuales incaicas empleadas en la agricultura no han podido ser superadas, sobre todo  cuando  se trata de trabajar en las laderas andinas o  en ámbitos limitados como los andenes.

5. Fertilizantes
La importancia  de la agricultura llevó  a los indígenas a buscar fertilizantes para sus cultivos. La información que poseemos sobre abonos procede de la costa y manifiesta el aprovechamiento  de  recursos  naturales renovables. Los principales abonos empleados  son  nombrados por los cronistas y  fueron  usados sobre todo  para la producción de maíz lo cual confirmaría la sugerencia de Murra acerca de la prioridad de este cultivo.

Un primer abono consistía en enterrar junto con los granos, pequeños peces como sardinas oanchovetas. Una representación de este sistema estaba pintada en los  muros  de  uno  de  los  santuarios de Pachacámac donde figuraba  una planta de maíz germinando de unos pececitos. El segundo abono usado era el estiércol de lasaves marinas que por millares anidan en las islas del litoral.

El recurso llamado guano se formaba por las  deyecciones de las aves  y  los costeños  tenían  por costumbre extraer el guano de las islas. El tercer recurso renovable provenía del mantillo de hojas caídas de los Huarangos utilizadas para mejorar los suelos.

6. Los andenes
Los incas tuvieron  una especial  preocupación por encontrar formas para mejorar las condiciones del suelo  para la agricultura. La variedad  del clima y  del  territorio  difícil, los
Llevaron  a buscar  soluciones diversas,  y  fueron  muchas las formas que encontraron  para hacer frente al problema. Entre las medidas más conocidas se encuentran  la construcción  de andenes, que durante  el gobierno  incaico  se le dio  una gran  importancia. 

Aunque demandaban  movilizar grandes cantidades de mano  de obra, que el estado  incaico podía realizar con relativa facilidad. Los andenes son terrazas agrícolas artificiales que sirven  para obtener tierra  útil para la siembra en las escarpadas laderas andinas. Permitían  aprovechar mejor el agua, tanto  en lluvia como  en regadío, haciéndola circular a través de los canales que comunicaban sus diversos niveles, con esta medida evitaban al mismo tiempo la erosión hidráulica del suelo. Los andenes no sólo servían para el cultivo  del maíz, sino  para el cultivo  de diferentes  productos agrícolas,  y  aún para diferentes usos:  para  sembríos,  para evitar  la erosión, para el lavado  de  la sal mineral, etc.

7. Los camellones
Eran  terrenos artificiales construidos en las riberas del lago Titicaca. Se trataban  de montículos de tierra que permitían almacenar y aprovechar mejor el agua en lugares de frecuentes inundaciones a causa de las lluvias. Usaron  una serie  de técnicas agrícolas en los  camellones, entre ellas, el trazado  de surcos artificiales para dar protección  a las plantas, facilitar el drenaje durante  las lluvias, inundaciones, riego, como fuentes de abono y, especialmente, para disminuir el crudo frío nocturno en las alturas, evitando de este modo las heladas.

8. Sistemas de riego
Los  conocimientos  hidráulicos -canales  y  bocatomas-, permitieron  la  irrigación  y  el cultivo, especialmente  del maíz. El litoral  peruano  se caracteriza por sus dilatados desiertos cortados por ríos que bajan  por las serranías y  cuyos caudales permiten el surgimiento de la agricultura. Los costeños fueron los mayores ingenieros hidráulicos pues se perfeccionaron y lograron métodos bastante sofisticados de irrigación, sobre todo los mochicas y más tarde los chimú. En el Cuzco se canalizaron los dos riachuelos que atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales.

Un ejemplo de la tecnología serrana es Cumbemayo, en Cajamarca, canal tallado en la piedra. La importancia de las obras hidráulicas se manifiesta en los numerosos mitos que cuentan los orígenes de dichas obras.

9. Productos agrícolas
Junto  con  la ganadería, la agricultura representó  la base de la economía incaica. Las poblaciones que habitaron  el área andina lograron  domesticar y  aclimatar una gran variedad  de productos a diversas condiciones, sacando  provecho  de terrenos considerados difíciles para la producción agrícola. El principal producto que cultivaron era la papa, con  la cual preparaban  diferentes tipos de chuño;  también otros tubérculos como la mashua, el olluco y la oca. El maíz era considerado un recurso de tipo  suntuario  que  otorgaba prestigio  y  era  cultivado  con  fines burocráticos, militares y ceremoniales. En la costa cultivaron el camote, frijol, etc.

10. Ganadería
En los Andes prehispánicos, los camélidos  desempeñaron  un  rol  verdaderamente importante en la economía.  Particularmente fueron  lallama y  la alpaca (los  únicos camélidos domesticados  por el  hombre  andino) las  que, criadas  en hatos  de gran escala, fueron utilizadas para diferentes propósitos dentro del sistema de producción de los  incas. Igualmente,  fueron  utilizadas otras  dos especies de  camélidos sin domesticar: la vicuña y el guanaco. La primera de estas era cazada mediante los chacos (cacerías colectivas) para ser esquiladas (con herramientas de ganadería como piedras, cuchillos, hachas de piedra y hachas de metal como cobre)y luego puestas en libertad; así se aseguraban  que su  cantidad  se mantuviese.

Los  guanacos  en cambio, eran cazados por su carne, que  era muy  apreciada. Los cronistas señalan  que se comía  la carne de todos los camélidos, pero  debido  a las restricciones que existían  para su matanza su consumo debió haber sido todo un lujo. Probablemente la población tenía acceso a carne fresca sólo en el ejército o en ocasiones ceremoniales, cuando se hacía una amplia distribución  de los animales sacrificados. En la época de la colonia, los pastos fueron  desapareciendo  o  empobreciéndose debido  exclusivamente  a la presencia masiva de los  animales introducidos  por los españoles y  los hábitos alimenticios que estos tenían. El medio  ambiente  andino  sufrió un  cambio considerable con los animales domésticos que llegaron con la presencia hispana.

11. TRABAJO.

Sistemas de trabajo incaico.
El trabajo representó  la principal actividad  del imperio  incaico  y  presentó  las siguientes formas: mita, chunga, minca y ayni.

La Mita era un  sistema de trabajo  a favor del  Estado, donde se movilizaban multitudes de indígenas a trabajar por turno de tres meses en labores  de construcción  de caminos, puentes,  fortalezas, centros administrativos, templos, acueductos, explotación  de minas,  etc. Existía una mita para servicios especiales como las labores de cargueros del Sapa Inca, músicos, chasquis y  danzantes, los obligados a cumplir esta labor eran  los adultos hombres  casados, pero  no  las mujeres, comprendían entre los 18 y 50 años.

La Minca, minka, o minga, es el trabajo que se realizaba en obras a favor del aylluy del Sol (Inti), una especie de trabajo comunal en forma gratuita y por turno, era una forma de beneficio  para el Estado, donde concurrían muchas familias  portando  sus propias herramientas, comidas  y  bebidas. Las familias participaban  en  la construcción  de locales, canales de riego, así como la ayuda en la chacra de las personas incapacitadas huérfanos y ancianos. Cuando  el aylluconvocaba al trabajo  de  la minca, nadie se negaba, pero  las personas que no  asistían  al trabajo  eran  expulsados del ayllu y perdían su derecho a la tierra.


El Ayni era un  sistema de trabajo  de reciprocidad  familiar  entre los miembros del ayllu, destinado  a trabajos agrícolas y  a las construcciones de casas. El ayni consistía en la ayuda de trabajos que hacía un grupo de personas  a miembros de una familia, con  la  condición  que esta correspondiera de igual forma cuando  ellos la necesitaran, como  dicen: "hoy por ti, mañana por mi" y en retribución se servían comidas y bebidas durante  los días que se realicen el trabajo. Esta tradición  continúa en muchas comunidades campesinas del Perú, ayudándose en las labores de cocina, pastoreo y construcción de viviendas.

0 comentarios:

MÁS LEIDOS