LA ECONOMIA CHIMU


La economía Chimú se caracterizó por la explotación de los lugares conquistados que tributaban con alimentos, artesanías, trabajo, etc. La especialización laboral obligó el funcionamiento de un sistema de intercambio o trueque que permitió obtener los productos y objetos que cada cual no producía. El culto principal debió estar dedicado a la Luna debido a su influencia sobre el crecimiento de las plantas, las mareas y a su utilización como marcador del tiempo; sin embargo cada pueblo debió poseer sus deidades y santuarios locales. Los gobernantes vivían en palacios y recintos monumentales mientras el pueblo residió en viviendas de quincha con habitaciones pequeñas y fuera de la arquitectura monumental.


La agricultura, base de la economía Chimú, se practicó en gran escala e hizo posible ampliar al máximo la frontera agrícola, mediante una extensa red de canales que se abastecía del agua de los ríos de la costa. Aprovecharon también el agua del subsuelo, habilitando huachaques o campos agrícolas hundidos, que les permitió obtener varias cosechas al año. Conocieron la totalidad de plantas alimenticias nativas y su dieta se complementó con animales domésticos, especies marinas y de agua dulce, de caza y recolección.


El mar fue una fuente inagotable de recursos que los Chimú supieron aprovechar al máximo. Usaron embarcaciones de totora y madera, provistas de redes, pesos y flotadores, anzuelos y otros aparejos, para la pesca en alta mar y en orilla de playa, donde también recolectaron mariscos y algas marinas. Además de grandes pescadores, fueron experimentados navegantes e hicieron largas travesías para aprovisionarse de productos exóticos como el Spondylus sp. o “mullu” de uso ritual, o el guano de las islas, usado como abono en la agricultura.
Durante este período, se planificaron y construyeron nuevos asentamientos urbanos y poblados menores unidos por una amplia y compleja red de caminos. Se incorporaron además nuevos terrenos agrícolas en áreas que hasta ese entonces habían sido desérticas.

El sistema económico y social funcionaba por medio de una red de centros urbanos rurales que se encargaban de recepcionar y enviar a la capital los tributos obtenidos. El estado se administró en la ciudad capital Chanchán, desde allí se manejó, organizó y monopolizó la producción, el almacenamiento, la redistribución y el consumo de bienes y productos.

5 comentarios:

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  2. Esto nos da a conocer muchas cosas que nosotros no sabemos sobre el pasado

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  3. Nos entregaron, en su autóctono y autentico idioma nativo, lineamientos morales que ahora están en la sistema político latinoamericano perdiéndose, me refiero a lineamientos morales que están en nuestra cultura desde la época de nuestros Incas. Estos lineamientos son expresados así: Ama Sua, Ama Llulla y Ama Quella.

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