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Producción de Conocimiento la Ciencia y Su Aplicación. La aplicación práctica de los conocimientos producidos por los especialistas mejoró las condiciones de vida de la sociedad de Caral. Desarrollaron una serie de tecnologías sustentadas en la investigación científica.

Utilizaron conocimientos de aritmética y geometría en el diseño y ejecución arquitectónica, los estudios astronómicos en la medición del tiempo y la predicción del clima; y un sistema codificado en el registro de la información.

Sistema de Registro.
En el Edificio Piramidal La Galería se recuperó una compleja ofrenda enrejada, que tenía entre sus componentes un quipu de antigüedad milenaria. Su uso en tiempos de Caral testimonia un registro codificado que antecede a los del Imperio Inca.

A este hallazgo singular se suman seis representaciones pictóricas de otros ejemplares de quipus realizados sobre tres bloques líticos que formaron parte de dos plataformas de la esquina noreste del Edificio Piramidal Menor de Caral. Estos habrían sido dibujados por personas vinculadas, por parentesco o servicio, a los funcionarios encargados de este edificio menor, quienes conocían los instrumentos de registro, ya sea por manipulación o porque los vieron usándolos a los funcionarios del monumento.

Astronomía
Uno de los campos de investigación estuvo vinculado con la astronomía, aplicada a la elaboración de los calendarios anual y de mediano y largo plazo, relacionados con la celebración de festividades y otras actividades económicas, religiosas y cívicas.


Este conocimiento fue aplicado, también, a la orientación de los edificios públicos. Al lado de los geoglifos y líneas, distribuidos en las llanuras desérticas, enmarcadas por cerros, se han hallado piedras talladas dispersas; un recinto subterráneo que estuvo techado, a modo de un laboratorio espacial, y un sendero o camino de 12 metros de ancho.

El Geoglifo de Chupacigarro
Ubicado en el vecino asentamiento de Chupacigarro, a 1 kilómetro de la Ciudad Sagrada de Caral; está trazado con piedras angulares. Representa la conocida cabeza de perfil de estilo Sechín (valle de Casma); la cara se orienta hacia el Este y muestra el ojo cerrado, la boca abierta y el cabello batido por el aire o la sangre que fluía de la cabeza.

Su ubicación en un lugar destacado, en medio de la pampa, entre dos alineamientos de piedras, sugiere un tratamiento social especial, en directa vinculación con observaciones astronómicas y actos religiosos.

Medicina
El conocimiento médico está evidenciado en la presencia recurrente de plantas conocidas por sus propiedades curativas; muchas de ellas fueron enterradas en contextos de ofrendas.


Son numerosos los paquetes doblados de tallos y hojas de sauce (Salix humboldtiana), dejados en diversos contextos, y dentro de hoyos. Los habitantes de la zona los usan para atenuar los dolores de cabeza. Es interesante recordar que el principio activo de la Aspirina es el ácido acetilsalicílico, cuya versión natural se extrae del sauce.

Alimentación Balanceada.
Consumieron vegetales combinados con productos marinos, peces, moluscos y crustáceos. Entre los peces seleccionaron a las anchovetas y sardinas, especies conocidas por su alto contenido proteico, así como por su fácil deshidratación para fines comerciales. El intercambio interregional favoreció la diversidad de productos complementarios.


La Anchoveta
En épocas prehispánicas, la anchoveta (Engraulis ringens) tuvo una presencia muy importante en la alimentación. Se han recuperado evidencias de su consumo en varios asentamientos desde el período Precerámico Medio (7000 a 3000 a.C.).

Entre todas las especies marinas consumidas, la anchoveta tuvo un lugar preferencial debido a su abundancia, a sus condiciones físicas que facilitan su deshidratación y conservación, y a su alto valor nutritivo.

Mediante técnicas de secado y salado se logró conservar y almacenar el pescado por largo tiempo.

Esta abundante especie marina sustentó el intenso intercambio entre pescadores y agricultores y fomentó una compleja esfera de interacción, que integró a poblaciones de costa, sierra y selva.

Tecnologías Agrícolas, Producción y Manejo Genético de Algodón

Se produjeron conocimientos en ingeniería agraria, que se aplicaron a la construcción de canales de riego, la habilitación de reservorios de agua, el acondicionamiento de terrazas para el cultivo, la manufactura de instrumentos de labranza y la probable fertilización de los suelos con guano de las aves marinas y con desechos de cabezas de anchovetas, entre otros


Manejo genético y el incremento de la producción
Con la civilización se formó un nuevo grupo social que tenía por objetivo mejorar las especies y el rendimiento de los cultivos con fines alimentarios e industriales, como el algodón de varios colores.

La experimentación genética permitió la producción de plantas con frutos de mejor calidad y tamaño y con mayor resistencia a las plagas. Con este manejo se obtuvo una mayor producción, tanto en alimentos cuanto en productos para el intercambio con el litoral y otros pisos ecológicos. Uno de los productos importantes para el intercambio fue el algodón, muy apreciado por su fibra. Este debió pasar por un proceso de mejoramiento genético para obtener fibra más larga, variedad de colores y mayor rendimiento. Así lo testimonia el registro arqueológico de Caral.

Combustible vegetal
En el asentamiento de Miraya se recuperó una bolsa de junco o shicra, que contenía cuatro envoltorios tejidos de dimensiones menores y forma alargada. Cada uno de ellos tenía en su interior un paquete de fibras de color pardo, que pertenecen a la cactácea
Espostoa melanostele. En Ancash, esta fibra es llamada “pumpush” o “puña” y en Huánuco la denominan “cahuay”. Informantes de Conchucos la describen como una planta de puna, usada para mantener encendido el fuego. Fue empleada por los pobladores de Supe y es testimonio del intercambio interregional.



Tecnologías Constructivas Sismo resientes y Mecánica de Fluidos

Tecnologías constructivas sismorresistentes.
Para construir edificios piramidales monumentales y garantizar su estabilidad aplicaron conocimientos de ingeniería, tanto estructural cuanto de resistencia de materiales. Destaca la forma geométrica aplicada al trazado y construcción de las plazas circulares de Caral.

En su aplicación combinaron los conocimientos de matemáticas, geometría, astronomía e ingeniería con el arte y las creencias religiosas. Para ello usaron instrumentos de piedra y madera, sogas y bolsas de fibras fibras vegetales llenas de piedras. Con pigmentos minerales prepararon las pinturas de los muros.

La Quincha de Caral
Los recintos de quincha de Caral se caracterizan por el uso de postes de huarango (15 a 30 cm de diámetro) como soportes principales. En base a ellos se tejió un armazón al que se atravesaron, de manera horizontal, cañas y carrizos en pares y en menor grado otros tallos menores.

Mecánica de fluídos
En la Ciudad Sagrada de Caral se han encontrado cinco altares con fogones, especialmente diseñados. Todos presentan conductos de ventilación subterráneos, que tenían la función de mantener el fuego encendido por un tiempo prolongado, mediante el aprovechamiento de la fuerza de los vientos.

Imagen Mecánica de fluídos Cultura Caral

La Producción de Conocimientos; La Ciencia y su Aplicación
Producción e Innovación Tecnología de Textiles

Una de las actividades más importantes que caracterizó a la sociedad de Caral fue la producción y el almacenamiento de algodón en gran escala. Esto se evidencia en el hallazgo de abundantes semillas y motas de algodón (Gossypium barbadense) en sus diversos asentamientos. Destacan los grandes atados compactos de algodón de colores, pardo, marrón, crema y beige, procedentes de Miraya y la Ciudad Sagrada de Caral.

Con la introducción del algodón se optimizó la industria textil de los inicios de la civilización. La incorporación de este producto agrícola añadió nuevas posibilidades y variantes al proceso del tejido: con la docilidad del algodón y de el hilado se obtuvieron fibras más finas, y, al mismo tiempo, de acuerdo al grado de torsión y retorsión, mayor resistencia.

Sin embargo, no se dejó de lado el uso de otras fibras vegetales (totora, junco, cabuya, enredadera, corteza de madera, etc.) que antecedieron al uso de algodón en la producción textil. Más bien, con la mezcla de los materiales se añadieron nuevas posibilidades al tejido, como en el caso del quipu, recuperado en el Edificio Piramidal La Galería de la Ciudad Sagrada de Caral.


Uso y valor simbólico de los textiles
En la sociedad Caral se ha registrado el uso de textiles con diferentes fines:

- Doméstico, para vestidos, calzado, etc.
- Intercambio, con fibras, cordeles, etc.
- Como marcador de status social, mediante elaboradas prendas y tocados con diseños estructurales.
- Ritual, con objetos como los “ojos de dios” y telas para incinerar.
- Registro de información: quipus.
- Material de construcción: para aplicar capas de pinturas en los enlucidos.
Taller textil

El registro arqueológico evidencia el uso de telares, agujas de hueso y madera, ruecas de diferentes materiales, punzones y espadas de tejer de hueso, así como ovillos, hilos, cuerdas e hilos retorcidos.

Elaboraron textiles de distintos colores naturales, con variadas técnicas (torzal, anillado, llano, etc.) y diseños estructurales.


Cestería, fibras vegetales y shicras
La cestería fue una de las actividades artesanales de importancia en la sociedad Caral. Consistió en la manufactura de cestas, sogas, esteras y, principalmente, bolsas o shicras con fibras vegetales como totora (Schoenoplectus sp. y Typha sp.), junco (Cyperus laevigatus), caña brava (Gynerium sagittatum), carricillo (Phragmites australis), cabuya (Furcraea sp.) y cortadera (Cortaderia sp.). Este último material fue obtenido en las regiones altoandinas (2500-3000 m s. n. m.).

La Producción de Conocimientos; La Ciencia y su Aplicación
Manufactura de Bienes de Prestigio, Cuencas, Collares, Etc.

El sistema económico de la Civilización Caral, sumado al sistema sociopolítico, generó especializaciones que, a su vez, crearon excedentes en la producción y permitieron la acumulación de riquezas. Los excedentes fueron invertidos en proyectos de beneficio público y en el mantenimiento de una élite que asumió funciones administrativas, religiosas, políticas y tecnológicas.

La élite se diferenció por los adornos personales (collares de cuentas de concha de moluscos) y los bienes de prestigio (tejidos de algodón, utensilios, entre otros), de uso exclusivo




Talleres
Mediante la división y sistematización del trabajo en la sociedad de Caral contaron con especialistas encargados de la producción de bienes de prestigio. Ellos se instalaron en diversos talleres donde elaboraron collares, cuentas, dijes y otros objetos para el arreglo personal de vivos y muertos.

En la manufactura usaron diversos instrumentos, como percutores, alisadores y perforadores de piedra y hueso.

La materia prima utilizada para los adornos personales era traída de diferentes lugares: huesos de animales marinos y conchas del litoral, piedras semipreciosas y otros minerales de la sierra, caracoles y madera de la selva andina y mullu del Ecuador.


Bienes Manufacturados Para La Vida Cotidiana.
En cada uno de los siete asentamientos que vienen siendo excavados se han recuperado instrumentos que fueron usados en las actividades cotidianas preparación y consumo de alimentos. 

Al igual que en las sociedades tardías, la organización de grandes festines y banquetes por parte de la clase gobernante habría permitido afianzar los lazos de cohesión de la población.








El registro arqueológico demuestra que los caralinos usaron mates como contenedores, botellas, tazas y platos; también, cucharas de madera tallada, platos, tazones y morteros de piedra. Para contener algunas sustancias también usaron valvas de moluscos.

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