Mantente informado con nosotros a través de Fútbol de Perú. Sólo presiona el botón Me gusta

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Entradas populares

IMPORTANCIA DE CHAVÍN COMO CENTRO DE PEREGRINAJE
Chavín es el período final del largo proceso de domesticación de plantas y animales que en otras partes del mundo se identifica con el "Neolítico". En esta época, tanto las artes de la ganadería, como las de la agricultura y las de la construcción y la manufactura -incluyendo la metalúgica- estaban ya incorporadas en los dominios de la práctica social. De modo que no se trata de una etapa "inicial" en ese sentido; lo es, en cambio, en la intensificación de las funciones de los centros ceremoniales, que se convirtieron en los ejes del desarrollo económico.
Este estado de cosas permitió una extensa red de comunicaciones entre tales centros ceremoniales, productores de servicios y de tecnologías al servicio de la ampliación de las posibilidades de explotación de los recursos naturales. En muchos casos se trata de la circulación de bienes de prestigio para los ocupantes de los centros ceremoniales, tales como manufacturas especializadas o materia prima selecta, pero en la mayor parte de los casos tenía que ver con la circulación de informaciones que afectaran las condiciones de existencia de la población. Eso incluye desde eventuales peligros de guerra, derivados de desajustes en las relaciones entre vecinos o demandas propias de las comunidades en condiciones de conflicto o crecimiento, hasta informaciones sobre la producción de alimentos y su circulación, y la predicción del tiempo. Todos esos eran asuntos manejados en los núcleos de poder formados en los centros ceremoniales que, sobre todo, eran lugares de una intensa capacitación técnica especializada en la elaboración de calendarios.
Uno de ellos era Chavín de Huántar, sin lugar a dudas uno de los más pomposos y de éxito notable. Su fama le sobrevivió más de dos mil años después de su abandono en el s. IV a.C. Cuando, en el siglo XVII fue visitado por el agustino Fray Antonio Vásquez de Espinoza, fue informado que a ese lugar iban las gentes de todas partes a rendirle culto "como entre nosotros son Roma y Jerusalem" y recibir los oráculos que allí se ofrecían. Las evidencias arqueológicas indican que así fue de manera plena en la época de su apogeo; hay objetos y bienes que fueron llevados hasta allí por pobladores de Lambayeque, Trujillo, Cajamarca, todo Ancash, Lima, Huánuco y quizá el norte de Junín.
Chavín representa el inicio de una actividad muy propia de los Andes, que aun dura hasta nuestros días, consistente en disponer de uno o dos centros ceremoniales de mucho prestigio, a los que las gentes de un extenso territorio acuden cíclicamente para rendir culto a sus divinidades y pedirles ayuda y protección, a la par que intercambian informaciones y bienes entre comunidades alejadas, restablecen sus contactos y resuelven sus conflictos. Cuando llegaron los españoles eso ocurría en Pachacamac, en Lima, en Raqchi, en el Cusco, en Copacabana en el lago Titicaca. Chavín, para entonces, era ya parte del mito o la leyenda.

0 comentarios:

MÁS LEIDOS